Los Toros de Vaquero Turcios

Vaquero Turcios solidifica el toro en un material dúctil, labrado por el agua, haciendo de la textura pétrea el verdadero tema de la obra. Es un arquitecto que pinta, un pintor que construye. La visión y apropiación que hizo Picasso de la tauromaquia no le asusta y enfrenta estas obras desde el conocimiento de la Suite Vollardy de la Minotauromaquia del malagueño.

Vaquero Turcios Galería Cortabitarte

Vaquero Turcios

5 de julio – 31 de agosto

Vaquero Turcios

Vaquero Turcios Galería Cortabitarte

Joaquín Vaquero Turcios pinta desde la atracción y el vértigo del tiempo. Pinta el misterio de lo inmanente que se representa, sin desvelarse, en la sustantiva expresividad de la materia, el color y las texturas como  supremos valores plásticos. Asistimos en sus cuadros a una gozosa celebración cromática, negros y azules profundos, grises, violetas, naranjas, rojos brillantes, fluorescentes… una celebración propia de un pintor que cuando habla del color dice cosas como éstas: “siento pasión por el negro y por lo que está por debajo del negro, colores que son de una gran emoción” … o “necesito meter la mano en el pozo del azul”. Y junto al color, el poder evocador de la materia recorriendo la superficie para conjurar la erosión, la humedad, las grietas, la pátina, las piedras de las paredes antiguas, mediante goteos, lavados, incisiones, veladuras… mediante un sin fin de técnicas laboriosamente experimentales con un solo objetivo: recorre el espacio pictórico pintando como pinta el tiempo…¡

Rubén Suarez (De la A.I.C.A.)
Vaquero Turcios Galería Cortabitarte

… “ Se trata de la persecución de unas visiones vagas, quizás de una sola visión, de un arquetipo nebuloso que se forma en el interior de la mente en algún momento y por alguna causa que no conocemos, y que permanece luego, presentándose continuamente como un reclamo, como una llamada o una meta imposible, a la que no sabemos como acercarnos. Durante toda su vida, el pintor trata de alcanzarla sin conseguirlo nunca. Para ello utiliza los medios técnicos que parecen más adecuados para su representación y construye con ellos imágenes que actúan como catalizadores del arquetipo, metáforas elípticas que parecen ser el camino más corto para alcanzar la visión primordial, gestos automáticos, erosiones aceleradas, superposiciones intuitivas, temas determinados que en un cierto momento parecen constituir la única vía posible ante la repetida inutilidad de una búsqueda directa y sistemática, sin llegar más allá de la sensación de haber estado alguna vez casi al alcance de lo que perseguíamos”…

Joaquín Vaquero Turcios

En el campo platónico de las ideas, en un llano soleado y seco, hay una ganadería de toros bravos reservados para los pintores españoles. De ella sacaron sus tauromaquias personales Goya y los brujos pintores de Altamira y Candamo. Un toro es, para mí, una masa poderosa y dos puntas que hieren. Podría ser una gran montaña de la que brotan, de repente, dos géiseres helados. O una ola gigante, dispuesta a embestir, o una nube negra de tormenta de la que surgen unos rayos lívidos como pitones. Para torear a mis toros-nube haría falta la muleta roja de una puesta de sol, mientras que una playa cóncava daría una verónica al toro-ola

Joaquín Vaquero Turcios

Catálogo de la Exposición

Selección de Obras expuestas

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