Dentro de la tormenta

16 de diciembre – 28 de febrero

Dentro de la tormenta

Luciano

Nos cuenta Gabriel García Márquez en su célebre libro “El amor en los tiempo del cólera” publicado en 1985, como el amor se mantiene firme en el tiempo, ante todas de adversidades, vicisitudes y contratiempos que nos depara la vida; llegando a superar el paso de los años, la vejez y hasta la propia muerte.

Luciano

La obra  que presento hoy aquí es el resultado de muchos años de transitar por diferentes  sendas y caminos, desde  que a los 13 años empecé en la Escuela de Artes y oficios y tras haber pasado por  otras muchas instituciones.

Siendo mi formación principalmente figurativa, busqué un estilo lo más  académico posible,  llegando un momento en que buscaba plasmar todo lo que veía de una manera fotográfica, considerándome en ocasiones  un pintor hiperrealista.

Pero cuando consideras que dominas la técnica,  surge algo dentro de tu propio ser que te pide algo más (la propia obra siempre te pide más, es insaciable.  Decía mi tristemente fallecido amigo, el crítico de arte Jesús Mazariegos, que era como una amante insatisfecha). Te descubres solo, te das  cuenta de que ya no hay compañeros o profesores donde refugiarte. Es tu tarea ahora derribar  barreras y dificultades con tu propio esfuerzo, tesón, dedicación y con el trabajo diario.

Yo estaba en ese momento cuando monté mi propio taller con la idea de satisfacer esa zozobra, conseguida al ir depurando un lenguaje pictórico personal y propio.

Partiendo de una primera etapa figurativa en la que predominada el cuerpo humano,  este se fue incardinando con algo similar a  ciudades donde al principio convivían bien, siendo el protagonista principal el cuerpo humano,  hasta que llegó a desaparecer en favor de la ciudad. Los siguientes cuadros eran ya solo ciudades sin ninguna presencia del ser humano. El siguiente paso fue  la desaparición de la ciudad, así como de cualquier  tipo  de forma o geometría, dando paso a  una depuración formal en la que el cuadro era solo color, algo con lo que siempre me he obsesionado en el tratamiento, intentando conseguirlo muy depurado,  bello y muy limpio.

Sin embargo, no eran cuadros de un color monocromático, si no con multitud de combinaciones y gamas de colores,  a la vez muy combinados.

Esto  dio lugar a cuadros muy atmosféricos, de gran limpieza y belleza, pero me volvió a ocurrir que la obra pidió más,  y es cuando surgió la línea que atraviesa la pintura de lado a lado del lienzo; es en este momento  cuando los espectadores empiezan a identificarla con paisajes, por esa tendencia que el cerebro tiene de asociar que lo que está encima de la línea a modo de horizonte es cielo y lo que hay debajo es tierra.

Esta línea fue evolucionando,  pasando de  ser una línea fina y delgada a  una  más ancha en la que se encontraba a su vez otro paisaje, con multitud de cambios, matices y líneas.

Una vez más la propia obra pide más y llega un momento en que la  línea desaparece y el corte longitudinal de lado a lado se sigue produciendo con la propia pintura,  a veces muy sibilinamente y otras de manera más gráfica,  en unas ocasiones casi oculta y en otras muy evidente.

Yo, que siempre renegué del paisaje, después de tantos años veo como empieza a reaparecer un paisaje no al uso o tradicional,  sino muy diferente,  muy personal.

No puedo  olvidar que hasta llegar aquí experimenté con multitud de materiales,  estilos y formas, como la escultura cerámica, el hierro, o los objetos de diseño: lámparas,  instalaciones,  juegos de luz y ensamblaje de planchas de madera que podían ser contempladas  fijando la mirada en una sola o en todas ellas a la vezsiendo un resultado muy armónico .

De aquí viene la primera línea de horizonte,  dentro del paisaje pero sin pintura, era el canto de la madera cortado a bisel lo que producía esa sensación óptica a modo de horizonte.

También pasé por épocas de experimentación como la abstracción, el collage, fondos y vacíos, pinturas geométricas, analíticas,  matemáticas, y con predominancia del círculo, así como la ilustración de libros en diferentes editoriales. Uno de los libros que escribí, ilustré y publiqué  es: “Voces del Bosque” en la editorial Fuente de la Fama de Valladolid.

El título de mi anterior exposición “Soldado de Derrota” hacía  un símil con la propia pintura, en esta ocasión el título es “Dentro de la tormenta”  volviendo a realizar un paralelismo con los tiempos que tristemente vivimos y  por la propia tormenta que es la creación de la obra de arte.

 Referenciando de nuevo  a Gabriel García Márquez, que escribió “el amor perdura siempre” con la pintura pasa lo mismo, la vida pasa y ella a pesar de los avatares de la vida,  permanece siempre.

En definitiva, la obra que presento es mi lenguaje pictórico más personal,  fruto de todos esos años de aprendizaje y  experimentación, lenguaje al que atribuyo  mucho recorrido y que intentaré que siga avanzando, descubriéndome  nuevos hallazgos y aportando muchas y nuevas sensaciones y emociones.

Luciano

Catálogo de la Exposición

Lita Cabellut

Mis huellas sobre el papel

Enero – Abril 2020

Mis huellas
sobre el papel

Lita Cabellut

Lita Cabellut

Volver a exponer en Soria siempre será, para mí, un hecho emocionante y de un peso sentimental muy grande.

Poder mostrar mi trabajo a mis paisanos me produce una emoción muy diferente a la de exponer en cualquier otra parte del mundo.

Por razones obvias, y al querer dedicarme únicamente a la pintura, tuve que salir de mi tierra siendo muy joven y, aun habiendo hecho multitud de exposiciones en España y fuera de España, cada vez que hago una exposición en Soria, la carga emotiva es muy fuerte y diferente. El poder presentar los últimos trabajos a mis familiares, amigos y paisanos es algo que siento de manera muy especial a cuando expongo en otras partes lejos de mi tierra.

En esta nueva exposición, hay incluidos algunos cuadros muy representativos de Soria: esto siempre ha sido una constante durante años y, desde que me dedico a la pintura, tener presente a mi tierra, a la cual me siento muy unido y de una manera tan fuerte que yo comparo con el cordón umbilical que une a un hijo con su madre. Esa nostalgia constante, y siempre presente, hace que a lo largo de mi carrera como pintor mi obra haya estado salpicada con esos toques de amor hacia mi tierra soriana.

Espero que, con la misma emoción y cariño con la que yo he preparado esta nueva exposición en Soria pueda ser vista y aceptada por mis paisanos.

Ojalá que la disfruten y piensen que esta exposicion es pintada por un soriano, que migró hace mucho tiempo fuera de su querida tierra natal, para poder recorrer los caminos del arte y poder plasmar algunas imágenes de esta tierra que lleva en el corazón.

Alberto Pancorbo​

Lita-Cabellut-galeria-cortabitarte-2

PANCORBO regresa a Galería Cortabitarte y con él su imaginario. En su obra, figurativa, de tonalidades moduladas y suaves, confluye lo onírico y lo simbólico como un todo. Su iconografía está poderosamente impregnada por la mitología y la simbología del arte sacro, la tradición europea. Hay, sin embargo, una inquietud contemporánea en la inclusión de símbolos universales, de imágenes como los laberintos, que operan como un símbolo múltiple, aludiendo a la vida como viaje, a la privación de la libertad como un angustioso fractal.

La pintura de Pancorbo recoge desde sus inicios un tema que ha marcado su trayectoria, y que se aparece en detalles de sus creaciones desde los años 80 hasta la presente exposición: Soria como visión estética, pero quizás aún más poderosamente como el paraíso perdido de la juventud de aquel que emigra pero sigue arraigado. No nos resultan ajenas las siluetas del Pico Frentes, los contrafuertes que sostienen la planta hexagonal de San Saturio, siempre elevado -incluso sobre el aire- o la recreación de la orilla del Duero, que en su obra conecta con una topografía fantástica.

Es, en efecto, una imagen de Soria recreada, aquella de quien no ha podido olvidar y que, pese a ello huye de la mera representación. Su Soria es un lugar simbólico, que acompaña al artista en su taller de Miami, donde ha ido gestando la presente exposición. También es soriano el pino de sus bastidores, confiesa el pintor. Nos muestra cómo, a pesar de los elementos iconográficos de nuestra provincia, el arte de Pancorbo aspira a la universalidad.

Desde nuestra Galería, queremos agradecer la colaboración del Ayuntamiento de Soria y la Diputación Provincial de Soria, así como de nuestros “Amigos del Arte”: Caja Rural de Soria, Finca Contigo, Adolfo Martínez, Seguros Adolfo Rejas, Electricidad J.Isla, Artes Fritas, Joyería Monreal, Instalaciones Refmi, Embutidos Moreno Sáez, Soria TV y Pensión Herradores.

Catálogo de la Exposición

Selección de Obras expuestas

Sonata a Cuatro

25 de octubre – 20 de diciembre

Sonata a Cuatro

Javier Loza / Miguel Ángel Sánchez
Ricardo González / Luis Burgos

Esta exposición es, sobre todo, el encuentro de cuatro autores con una visión diferente del ejercicio artístico. La búsqueda creativa no es definitiva ni unívoca, parecen decirnos, y son capaces de proponer la convivencia de figuración, expresionismo y abstracciones orgánicas y con influjo tecnológico. Es un reto trascender el propio gusto del creador para adentrarse en la interacción de sus obras. 

La obra de Javier Loza se enmarca en el expresionismo abstracto. Hay en ella una búsqueda de una técnica personal, con gesto decidido y un lenguaje pictórico repleto de recursos: la materia aplicada con soltura consigue aludir mediante al movimiento a la liberación de la imaginación, es una nueva experiencia.

La pintura de Luis Burgos es figurativa, aunque este término quede lejos de poder resumir lo personal de su obra. En ella encontramos a alguien que conoce la tradición y la transforma, alguien en quien la modernidad en la que vive se delata en el uso de colores saturados, vibrantes y modulados. Su estilo se reconoce en sus rostros con tan solo verlos una vez. Una palabra: misterioso.

La obra escultórica de Miguel Ángel Sánchez alterna lo abstracto, lo conceptual y lo figurativo. Es una escultura que se hace en profunda cercanía y dependencia del propio material, en busca de un divertimento (en sus palabras) en el que hay una intención de huida: el artista no desdeña lo lúdico, nos propone en ocasiones la fusión de lo tecnológico con el tótem ancestral.

En la obra de Ricardo González hay unas constantes que se repiten en sus diversas series: el concepto del ritmo, que se enfoca desde diferentes puntos de análisis. En las primeras piezas existía el ritmo, dado por unas trepanaciones que creaban negativos y formas que parecían huesos y dientes de animales irreales. En las obras actuales el ritmo, plegado geométrico, se contrapesa a la rígida continuidad de la pieza. Por ahora, quiere seguir moviéndose entre elementos geométricos, por unos caminos de investigación y análisis de coherencia y rigor totales.

En suma, el título de esta exposición incide precisamente en esa idea: la armonía entre estilos diferentes, la recurrencia de temas y el unísono de técnicas y sensibilidades como si de una sonata se tratara. Una sonata a cuatro que no podemos dejar de visitar.

Javier Loza
Miguel Ángel Sánchez
Ricardo González
Luis Burgos

Catálogo de la Exposición

Selección de Obras expuestas

Pancorbo

6 de septiembre – 19 de octubre

Pancorbo

Volver a exponer en Soria siempre será, para mí, un hecho emocionante y de un peso sentimental muy grande.

Poder mostrar mi trabajo a mis paisanos me produce una emoción muy diferente a la de exponer en cualquier otra parte del mundo.

Por razones obvias, y al querer dedicarme únicamente a la pintura, tuve que salir de mi tierra siendo muy joven y, aun habiendo hecho multitud de exposiciones en España y fuera de España, cada vez que hago una exposición en Soria, la carga emotiva es muy fuerte y diferente. El poder presentar los últimos trabajos a mis familiares, amigos y paisanos es algo que siento de manera muy especial a cuando expongo en otras partes lejos de mi tierra.

En esta nueva exposición, hay incluidos algunos cuadros muy representativos de Soria: esto siempre ha sido una constante durante años y, desde que me dedico a la pintura, tener presente a mi tierra, a la cual me siento muy unido y de una manera tan fuerte que yo comparo con el cordón umbilical que une a un hijo con su madre. Esa nostalgia constante, y siempre presente, hace que a lo largo de mi carrera como pintor mi obra haya estado salpicada con esos toques de amor hacia mi tierra soriana.

Espero que, con la misma emoción y cariño con la que yo he preparado esta nueva exposición en Soria pueda ser vista y aceptada por mis paisanos.

Ojalá que la disfruten y piensen que esta exposicion es pintada por un soriano, que migró hace mucho tiempo fuera de su querida tierra natal, para poder recorrer los caminos del arte y poder plasmar algunas imágenes de esta tierra que lleva en el corazón.

Alberto Pancorbo​

Alberto-Pancorbo-Galeria-Cortabitarte-4

PANCORBO regresa a Galería Cortabitarte y con él su imaginario. En su obra, figurativa, de tonalidades moduladas y suaves, confluye lo onírico y lo simbólico como un todo. Su iconografía está poderosamente impregnada por la mitología y la simbología del arte sacro, la tradición europea. Hay, sin embargo, una inquietud contemporánea en la inclusión de símbolos universales, de imágenes como los laberintos, que operan como un símbolo múltiple, aludiendo a la vida como viaje, a la privación de la libertad como un angustioso fractal.

La pintura de Pancorbo recoge desde sus inicios un tema que ha marcado su trayectoria, y que se aparece en detalles de sus creaciones desde los años 80 hasta la presente exposición: Soria como visión estética, pero quizás aún más poderosamente como el paraíso perdido de la juventud de aquel que emigra pero sigue arraigado. No nos resultan ajenas las siluetas del Pico Frentes, los contrafuertes que sostienen la planta hexagonal de San Saturio, siempre elevado -incluso sobre el aire- o la recreación de la orilla del Duero, que en su obra conecta con una topografía fantástica.

Es, en efecto, una imagen de Soria recreada, aquella de quien no ha podido olvidar y que, pese a ello huye de la mera representación. Su Soria es un lugar simbólico, que acompaña al artista en su taller de Miami, donde ha ido gestando la presente exposición. También es soriano el pino de sus bastidores, confiesa el pintor. Nos muestra cómo, a pesar de los elementos iconográficos de nuestra provincia, el arte de Pancorbo aspira a la universalidad.

Desde nuestra Galería, queremos agradecer la colaboración del Ayuntamiento de Soria y la Diputación Provincial de Soria, así como de nuestros “Amigos del Arte”: Caja Rural de Soria, Finca Contigo, Adolfo Martínez, Seguros Adolfo Rejas, Electricidad J.Isla, Artes Fritas, Joyería Monreal, Instalaciones Refmi, Embutidos Moreno Sáez, Soria TV y Pensión Herradores.

Catálogo de la Exposición

Selección de Obras expuestas

Los Toros de Vaquero Turcios

Vaquero Turcios solidifica el toro en un material dúctil, labrado por el agua, haciendo de la textura pétrea el verdadero tema de la obra. Es un arquitecto que pinta, un pintor que construye. La visión y apropiación que hizo Picasso de la tauromaquia no le asusta y enfrenta estas obras desde el conocimiento de la Suite Vollardy de la Minotauromaquia del malagueño.

Vaquero Turcios Galería Cortabitarte

Vaquero Turcios

5 de julio – 31 de agosto

Vaquero Turcios

Vaquero Turcios Galería Cortabitarte

Joaquín Vaquero Turcios pinta desde la atracción y el vértigo del tiempo. Pinta el misterio de lo inmanente que se representa, sin desvelarse, en la sustantiva expresividad de la materia, el color y las texturas como  supremos valores plásticos. Asistimos en sus cuadros a una gozosa celebración cromática, negros y azules profundos, grises, violetas, naranjas, rojos brillantes, fluorescentes… una celebración propia de un pintor que cuando habla del color dice cosas como éstas: “siento pasión por el negro y por lo que está por debajo del negro, colores que son de una gran emoción” … o “necesito meter la mano en el pozo del azul”. Y junto al color, el poder evocador de la materia recorriendo la superficie para conjurar la erosión, la humedad, las grietas, la pátina, las piedras de las paredes antiguas, mediante goteos, lavados, incisiones, veladuras… mediante un sin fin de técnicas laboriosamente experimentales con un solo objetivo: recorre el espacio pictórico pintando como pinta el tiempo…¡

Rubén Suarez (De la A.I.C.A.)
Vaquero Turcios Galería Cortabitarte

… “ Se trata de la persecución de unas visiones vagas, quizás de una sola visión, de un arquetipo nebuloso que se forma en el interior de la mente en algún momento y por alguna causa que no conocemos, y que permanece luego, presentándose continuamente como un reclamo, como una llamada o una meta imposible, a la que no sabemos como acercarnos. Durante toda su vida, el pintor trata de alcanzarla sin conseguirlo nunca. Para ello utiliza los medios técnicos que parecen más adecuados para su representación y construye con ellos imágenes que actúan como catalizadores del arquetipo, metáforas elípticas que parecen ser el camino más corto para alcanzar la visión primordial, gestos automáticos, erosiones aceleradas, superposiciones intuitivas, temas determinados que en un cierto momento parecen constituir la única vía posible ante la repetida inutilidad de una búsqueda directa y sistemática, sin llegar más allá de la sensación de haber estado alguna vez casi al alcance de lo que perseguíamos”…

Joaquín Vaquero Turcios

En el campo platónico de las ideas, en un llano soleado y seco, hay una ganadería de toros bravos reservados para los pintores españoles. De ella sacaron sus tauromaquias personales Goya y los brujos pintores de Altamira y Candamo. Un toro es, para mí, una masa poderosa y dos puntas que hieren. Podría ser una gran montaña de la que brotan, de repente, dos géiseres helados. O una ola gigante, dispuesta a embestir, o una nube negra de tormenta de la que surgen unos rayos lívidos como pitones. Para torear a mis toros-nube haría falta la muleta roja de una puesta de sol, mientras que una playa cóncava daría una verónica al toro-ola

Joaquín Vaquero Turcios

Catálogo de la Exposición

Selección de Obras expuestas

El Paisaje sin Límites Galería Cortabitarte

El Paisaje sin Límites

10 de mayo – 22 de junio

El Paisaje
sin Límites

Berta Solana / Javier Madrid

Recrear el paisaje por medio de la pintura exige una reflexión sobre las sensaciones y emociones que nos produce el espacio en el que habitan nuestros recuerdos.
Un viaje a través de la texturas, los colores, las formas, los detalles que fluyen por la superficie del lienzo, casi como si leyésemos un mapa. Un paisaje sin límites, aquel que viene a representar lo invisible. Huellas que indican el paso de un momento vivido y anclado en nuestros recuerdos.

Berta Solana

La obra dulce, soñada, de tranquilidad y recuerdo, nos hace sentir nosotros mismos, en otro momento, en otro lugar. El paisaje en el que cualquiera podría recordarse.

Combinación en equilibrio de la abstracción en los fondos y de la figuración en primer plano. Es la figura humana la protagonista indiscutible y todo el juego de matices que aporta la pintura abstracta sobre la que se asienta así lo potencia.

La recreación de momentos familiares, de personajes cercanos con los que sentirse identificado, apareciendo de lado, de espaldas y en escorzos donde el rostro no se deja ver.

El paisaje sin límites, un infinito sutil y armonioso, cercano y tangible gracias a las figuras que no hacen sino invitarnos a entrar al otro lado, como el conejo a la Alicia del espejo.

Javier Madrid

Sin límites en el paisaje, entre la ciudad y la nada, entre las formas in-humanas y las formas sin rizona, sin ancla ni raíz. Moverse entre abstracción pura o entre otra no tan lejana y llena de gravedad por las arquitecturas que nos engullen y esclavizan. 

Paisajes dobles, entre abstracción pura, que narra por si misma lo que aguarda dentro de nosotros, junto a paisajes firmes y rotundos, sutiles y elegantes, con la primera de las artes que es la arquitectura; sin ella estaríamos aún en los inicios. Con lo que, el paisaje del antes, la abstracción, y del después, la ciudad, como máxima expresión de la evolución humana, nos llevan a la imposible decisión de elegir cuál prima, si la una o la otra. 

La idea de EQUILIBRIO, siempre presente en estas obras, liga lo matemático, lo estable y lo lineal, con lo efímero, lo intangible y lo casual de las manchas y sus azares. Equilibrio perfecto entre el Ethos, la Razón Clásica, con su suma exactitud en la medida y, el Pathos, el Sentimiento Helenístico, aquél que nos muestra el momento más crítico, el que nos hace humanos. 

Vence, aquí sí, en un medio tan deleznable como es la Pintura, el Justo Medio. Como si en el Arte como en la Vida el desafío estuviera en dominar ambosextremos, almas dobles que son una. 

Catálogo de la Exposición

Selección de Obras expuestas

La exposición en Galería Cortabitarte está formada por más de 35 obras de los artistas Berta Solano y Javier Madrid.

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